"Espero k les guste y seguir escribiendo"

viernes, 5 de noviembre de 2010

Está ahí sentado (siempre lo está), mendigando, con la mano extendida, esperando compasión… misericordia. Ese pobre niño, con sus ropas rotas, sus manos sucias y su cara raspada, siempre que paso, suelo darle algo. Algo que evite que siga sentando tanto tiempo. Dinero. Dinero es lo más común, algo con lo que pueda comer decentemente, o yo misma le llevo la comida. La preparo especialmente para él. Cada vez que me acerco suele voltear y sonreírme. Sonreírme con esa sincera sonrisa que solo es de gratitud. Que solo puede ser de un niño.

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